CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Enigmáticos agujeros blancos espaciales: es posible escapar, pero no regresar

Por místico que suene, los científicos creen que el universo podría funcionar como un inmenso Ying Yang. O, al menos, esta sería una buena forma de ejemplificar cómo se relacionan los ya conocidos agujeros negros con sus pares, los menos famosos agujeros blancos. Al parecer, estos últimos se comportan de forma exactamente opuesta a los primeros.

Según el físico Sean Carroll, especialista del Instituto Tecnológico de California, "Un agujero negro es un lugar al que puedes entrar pero del que nunca puedes escapar". Los agujeros blancos funcionarían exactamente al revés, es decir que, en lugar de consumir toda la materia que se acerca a ellos, la repelen y expulsan.

Sin embargo, por el momento y tal como sucedió con los agujeros negros, solo existen en los cálculos matemáticos de físicos y astrónomos. El físico Edward Larrañaga, profesor del Observatorio Astronómico de Colombia explica que "son modelos teóricos que complementan a los agujeros negros". Y agrega que "todavía no conocemos ningún proceso físico que dé lugar a que se genere un agujero blanco".

Entonces, a pesar de que los cálculos matemáticos ideados por Einstein dan como resultado agujeros blancos, comprobar su existencia implicaría descubrir fenómenos que actualmente resultan casi inverosímiles, como la gravedad negativa, el paso del tiempo en forma contraria o incluso su total y completa interrupción.

Pero que parezca algo imposible no desalienta a los especialistas. Y es que su existencia podría explicar un gran misterio de la comunidad científica: ¿qué sucede en el centro de un agujero negro? Algunos teóricos sostienen que el fondo de estos agujeros podría estar conectado con un agujero blanco por medio de lo que ellos llaman "agujeros de gusano".

En teoría, se podría ingresar a los agujeros negros, atravesarlos por los agujeros de gusano y salir por los agujeros blancos. Sin embargo, los expertos explican que las condiciones físicas que imperan dentro serían tan extremas y la gravedad tan fuerte, que todo lo que ingresara en ellos acabaría aplastado antes de siquiera cruzar los agujeros de gusano. Por eso, al menos por ahora, solo se trata de una equilibrada teoría.


Fuente: bbc.com

Imagen: Shutterstock