LA REBELIÓN DE LOS BÁRBAROS

ATILA Interpretado por Emil Hostina

Los Hunos son de pelo oscuro, sus mejillas marcadas por un ritual desde la infancia. Ellos luchan, comen, negocian e incluso duermen a caballo.

Los Hunos eran una tribu nómada, que abandonó las estepas asiáticas y causó estragos dondequiera que atacaron. Impulsados por el deseo de botines, los Hunos infundieron temor en sus enemigos con violentos ataques relámpago contra pueblos inocentes. Expertos jinetes y arqueros, eran extremadamente precisos con un arco y una flecha a cualquier velocidad.

Se cree que Atila nació alrededor del año 406 d.C. En 434, cuando tenía unos 30 años de edad, él y su hermano Bleda obtuvieron el señorío huno tras la muerte de su tío. A pesar del deseo por riquezas, los expedientes reflejan que los gustos de Atila fueron modestos. Él no estaba interesado en los lujos de la vida romana. Comía carne en un plato de madera. Su copa era de madera, mientras que los invitados tenían copas de plata. Su vestido era sencillo, pero limpio. Los observadores notaron que no se entretenía con facilidad.

Su objetivo era nada menos que la conquista total, y las riquezas de Roma se utilizaron para sustentar su plan. Se decía que él pensaba que estaba destinado a conquistar el mundo. Cuando un pastor trajo a Atila una espada que había encontrado en un campo, Atila se convenció a sí mismo de que era la espada de Marte [dios de la guerra] y que era una señal de que su supremacía fue de algún modo ordenado.

En 445 Bleda murió misteriosamente, probablemente asesinado por su hermano, dejando a Atila como único gobernante de los Hunos. El Imperio Romano estaba ahora seriamente preocupado por él. El Emperador Teodosio envió asesinos para matarlo, pero fueron descubiertos fácilmente. Atila ni siquiera se molestó en matarlos, en lugar de eso los devolvió a Constantinopla con más demandas de tributo.

Los ataques hunos en el este de Europa fueron tan feroces que causaron una crisis de refugiados, conduciendo a otras tribus bárbaras, como los godos, a aliarse con su propio enemigo - el Imperio Romano. El peligro se intensificó cuando los Hunos desarrollaron armas de asedio para conquistar ciudades amuralladas. Pronto Atila amenazaba también al imperio occidental, y con la ayuda del Rey Vándalo, Genserico y la intriga dentro de Roma, construyó el mayor ejército invasor que el imperio había visto nunca. Lo que siguió fueron algunas de las batallas más sangrientas de la edad antigua, devastadoras para las dos partes y terminando en retirada.

Atila se casó con una bella princesa ostrogoda. Pero en su noche de bodas, murió misteriosamente con sangre saliendo de su nariz. ¿Alcohol? ¿Veneno? ¿O simplemente un exceso de ejercicio? Cualquiera sea la causa, el líder Huno más grande y némesis del Imperio estaba muerto, y se levantó la gran sombra que él proyectaba sobre el Oeste.