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Como en Terminator: descubren un metal que se agrietó y volvió a fusionarse solo

Un equipo científico observó cómo un metal se curó a sí mismo, algo sin precedentes que, de poder comprenderse y controlarse, podría iniciar una nueva era de la ingeniería.
Por HISTORY Latinoamérica el 24 de Julio de 2023 a las 18:39 HS
Como en Terminator: descubren un metal que se agrietó y volvió a fusionarse solo-0

Científicos estadounidenses realizaron un descubrimiento sin precedentes, que podría revolucionar la industria, al observar cómo un conjunto de piezas metálicas se agrietaron y más tarde fusionaron sin intervención humana.

Metales que se curan solos

Una investigación publicada en la revista científica Nature revela cómo los científicos han presenciado por primera vez la autofusión de piezas de metal que sufrieron fracturas, sin intervención humana.

Las piezas metálicas se agrietaron y más tarde fusionaron sin intervención humana.
Las piezas metálicas se agrietaron y más tarde fusionaron sin intervención humana.

Si se logra aprovechar este fenómeno con fines prácticos, podría revolucionar la ingeniería al permitir que elementos clave se reparen por sí mismos en puentes, aviones, motores, etc. Esto aumentaría la seguridad y durabilidad de estas estructuras.

Testigos de lo imposible

El descubrimiento, realizado por un equipo científico de Sandia National Laboratories y Texas A&M University, estuvo dirigido por el científico de materiales Brad Boyce, quien manifestó que “fue absolutamente impresionante se testigo” del proceso.

El color verde marca el punto en el que se formó una fisura que luego volvió a fusionarse.
El color verde marca el punto en el que se formó una fisura que luego volvió a fusionarse.

“Lo que hemos confirmado es que los metales tienen su propia capacidad intrínseca y natural para curarse a sí mismos, al menos en el caso de daño por fatiga a nanoescala”, detalló el experto.

Auto-reparación

Los científicos estaban realizando el experimento en Sandia cuando se produjo el descubrimiento. Su intención inicial era evaluar cómo se formaban las grietas. Para ello, tomaron una pieza de platino y la sometieron a un estiramiento repetido desde los extremos del metal 200 veces por segundo bajo un microscopio electrónico.

Ryan Schoell utiliza una técnica especializada de microscopio electrónico de transmisión.
Ryan Schoell utiliza una técnica especializada de microscopio electrónico de transmisión.

Aproximadamente 40 minutos después del experimento, las grietas comenzaron a desaparecer. Un extremo de la grieta se fusionó con otro, como si estuviera retrocediendo, sin dejar rastro de la lesión anterior. Con el tiempo, la grieta volvió a crecer en una dirección diferente.

Fuente
dw.com
Créditos Imagen
Istock / Craig Fritz/Sandia National Laboratories/REUTERS